El Caballo de Troya legal: los riesgos invisibles del emprendimiento

El ecosistema emprendedor puede asociarse con ilusión, novedades, innovación, oportunidades y crecimiento. Pese a ello, ya sea por desconocimiento o por entender que no es necesario, vemos como los gestores de estos nuevos proyectos, ignoran en la etapa embrionaria, una orientación legal apropiada; lo cual personifica lo que denomimanos como el “Caballo de Troya legal del emprendimiento”.

Es común que el emprendedor dé proridad a la proyección del éxito y a la velocidad en la puesta en marcha de su proyecto, el cual en la mayoría de la veces busca la generación de ingresos. En ese contexto, la asesoría legal pasa a ser ignorada y subestimada, con la justificación de que “se puede resolver más adelante”.

Los efectos jurídicos de estas malas decisiones-aparentemente menores- tienen efectos profundos y complejos de revertir.

De la misma manera, muchas veces el emprendedor no es una figura singular, va de la mano en su travesia con personas físicas y juridicas-muchas veces denominados socios, inversionistas, etc.-, para lo cual se necesita la identificación y elección apropiada de la estructura societaria que funcionará como el esqueleto del proyecto: la base que le da forma, soporte y estabilidad. Con ello bien estructurado, se evitan conflictos, bloqueos operativos o pérdidas de control.

Aunque el enfoque de este artículo es legal, no podemos dejar de mencionar la importancia de la fiscalidad en los emprendimientos, ya que lo legal y lo fiscal están íntimamente ligados. Crecer sin una planificación fiscal clara, al igual que hacerlo sin respaldo legal, conduce inevitablemente a riesgos graves y, en muchos casos, al fracaso del proyecto.

La invisibilidad de estas necesidades da pie a que el Caballo de Troya entre en el ADN del proyecto, disfrazado de ahorro de dinero, sencillez y rapidez. Sus efectos suelen manifestarse en el mediano plazo, cuando el proyecto ha alcanzado cierto nivel de crecimiento o, peor aún, cuando surgen diferencias entre sus miembros o se pretende llevarlo a otro estadio, como una escisión, venta o fusión, entre otros escenarios.

Tomar en cuenta un apoyo legal desde el inicio significa hacer sostenible la innovación. Un emprendimiento bien estructurado legalmente crece con mayor orden, atrae inversión con más facilidad, enfrenta los retos del mercado con mayor resiliencia y perdura en el tiempo.

Emprender deja de ser un riesgo cuando los cimientos legales del proyecto están correctamente definidos desde el inicio.